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14 luglio A lo lejos...![]() Me estaba mirando de nuevo. Todos nos estabamos riéndo y ella me estaba mirando de nuevo. Pero no era una típica mirada pasajera de esas que todos intercambian en medio de una reunión, era algo muy fuerte, casi posesivo. Nunca he sido bueno sosteniendo la mirada de otra persona por mucho tiempo, me da roche o algo parecido... pero ella me tenia retenido, extrañado y casi petrificado por la situación. Quería mirar a otro lado pero no podía. Ella no me dejaba. - ¿Quién tiene el vaso? - Pregunto alguien muy desesperado. - La madre pues. Chupa Charly! - Dijo Walter dándome un golpe en el brazo. Había visto a ésta chica un par de veces en la universidad. Nunca habíamos hablado, ni sabía su nombre y tampoco estaba seguro de si llevábamos alguna clase juntos, pero si reconocía su cara. Algo agraciada, no muy alta pero con el cuerpo bastante bien definido. Habían razones para recordarla. Pero lo que estaba ocurriendo en esa reunión era muy extraño. Creo que a medida que fui haciendo bromas (que en muchos casos no eran "bromas" sino maneras algo sarcásticas de referirme a mis compañer@s de clase) y todos nos reíamos, ella me miraba por más tiempo. Al inicio era... normal. Como compartir una mirada cómplice con otra persona cuando te entiende. Después se transformó en acoso total. Pensando en eso fue que me serví mi vasito de ron, lo tomé, y pasé la botella. Tenía que hablar de otra cosa. Los temas de conversación variaban a medida que pasaban las horas. Si no era un curso era otro, si no tenía nada que ver con la u era alguna persona de quien las chicas hablaban (no siempre de buena manera) y si no era hablar, era bailar perreo. Me guste o no, a veces la presión de la gente es suficiente para hacerte ceder. Eso sin contar que el ron acumulado deshinibe. De rato en rato la miraba; después de todo me había dejado impactado. Ella bailaba tranquila pero tenía algo raro que yo no entendía muy bien... Bromeaba como todos nosotros, pero cada vez que me miraba sentía una presión extraña, como si esperara que yo hiciera algo o me estuviese mandando algún tipo de mensaje mental. No me sentía muy cómodo que digamos. Después de tanto baile vino una decisión unánime de descanzar. Yo no regresé a mi silla sino que me fui a sentar frente a la pc para poner música respetable. Una vez encontré lo que buscaba (creo que era algo de Maroon 5) abrí mi messenger y dejé que los demás conversaran mientras revisaba mi correo. En eso estaba cuando... - Hola. - Un trueno hubiese tenido menos voltaje del que recorrió mi cuerpo en ese momento. No solo me miraba, ahora me estaba hablando. - Hola ¿Qué pasó? - Soy bueno fingiendo, supongo que no se notó que estaba nervioso... - Nada, quiero poner otra canción. - Ok, no hay problema. - Yo ya me estaba levantando... - No, espera. - Y puso una de esas canciones que suenan a reggaeton pero en realidad no lo son... - ¿Bailas? - Claro. Déjame prender un pucho... - WTF?! Como es tradicional en éste tipo de reuniones, muy poco importa el cansancio, cuando alguien saca a bailar, todos se contagian y todos bailan. Es una regla. Todo iba normal, nadie decía nada... Hasta que comenzó a sonar la típica Salsa que todos tienen en su Winamp. Ese megamix de Jerry Rivera. - Bailas bien - Me dijo, efectivamente rompiendo el hielo. - Gracias, tú también. - Efectivamente, congelando todo de nuevo. - El otro día te vi afuera de una Iglesia. ¿Eres evangelista? - ¿Ah? - No entendía de qué me hablaba. - La iglesia que queda mas abajo de la calle Arequipa, frente a la alameda antigua. - Ah. Nooo... Me había encontrado con una amiga de tiempo y nos quedamos hablando afuera. Ella sí pertenece a esa iglesia. - Aya. Pero no lo digas enojado, parece que te hubiera dicho un insulto. - Jajaja, no para nada. No tengo nada encontra de ellos. - Yo sí. - ¿Por qué? - Prometen mucho y son lo mismo, la verdad. - A mi no me caían porque inventaban mentiras sobre Dragon Ball... - Jajaja, no es eso a lo que me refiero. - ¿Entonces? - Digamos que se metieron en la cabeza de mis papás... - Asu. Reciente? - No tanto. Pero fuerzan mucho las cosas porque uno les crea. - Supongo... - La verdad, no sabía porqué me hablaba de esas cosas. - En muchos aspectos supongo que es una búsqueda de apoyo. Una necesidad de desahogarse. - Como con muchas religiones. - Yo juraba que eras evangelista. - ¿En serio? ¿por qué? - Por lo que hablabas hace rato. Después recordé que te había visto fuera de la Iglesia. - Jajajaja, nada que veer... - Bueno, también algunas de tus ideas no tienen nada que ver con ellos. - ¿Cómo qué? - Cómo lo que mencionabas del bien y el mal. No que los demás te hayan dejado hablar, pero estaba interesante. - Ah... te explico - Y me puse en modo filósofo - No me parece que las personas se puedan clasificar en buenas o malas. Más apropiado me parece "consciente" e "inconsciente". A veces las personas hacen cosas sabiendo que es malo, se arrepienten pero no pueden cambiarlo. Incluso pueden tener intención de no hacerlo, pero no saben controlarse. Las personas conscientes hacen las cosas sabiendo sus consecuencias. Ellos son los que valen, y los que necesitamos. Cuando terminé de decir eso se me quedó mirando de una forma bien extraña. Miró rápidamente al piso para después mirarme a mi... - Me recuerdas a alguien... - ¿Ah? - WTF?! - No nadaaaaa... eres muy interesante. - Jaja, lo mismo digo. Es raro encontrar a alguien dispuesto a hablar de esas cosas. - Jaja... Seguimos en lo nuestro hablando de cosas triviales, o simplemente sin decir nada. Después de largo rato, a sentarnos. Ojo que mientras todos bailaban seguían pasando la jarra, asi que el licor no dejaba de llegar. Después de un par de horas apagamos las luces y solo nos alumbraba la luz del monitor. Uno amigo estaba hecho un trapo encima del sillón, otros 2 bailaban perro al estilo "chacalonero". Hasta que le rompa el hueso. Mi nueva amiga y yo hablábamos tontera y media. Un amigo se nos unió antes de quedarse dormido, y los demás estaban en lo suyo. Dormidos, agarrando o bailando, cada quien se ocupaba de su asunto. En ese rato, y después de tanto trago, decidí ir al baño de nuevo. Después de liberar la "presión" y mojarme el cabello me puse a pensar en mi nueva amiga... y el hecho de que no recordaba su nombre. Pero claro, si nunca me lo habia dicho! ¿Y ahora qué hacía? No voy a preguntarle después de 4 ahoras cómo se llamaba! Simple solución: le pregunto a una de mis otras amigas xD... Al salir la encontré parada junto a la puerta. ¿Les mencioné que el baño estaba dentro del cuarto de la dueña de la casa? (Una amiga) La cerró la puerta y se acercó. - ¿Walter? - Dije casi atragantándome. - Está jato. - Me respondió rápido. - ¿vas a usar el baño? - Claro. Entró y yo estaba confundido. Me había mirado de otra forma. Estaba caminando hacia la puerta del cuarto para regresar a la salita cuandooo... - ¿Charly? - Oh... - ¿Dime? - Espérame un toque, no te vayas. Salió. Se sentó en la cama y me hizo una seña para que me siente. ¿Quién era yo para negarme? Estaba borracho, ella estaba medio borracha... - ¿Te gusta Cintia? - QUEEEEEEEEEEEEEEEE... Cintia era mi compañera de claseS! WTF? - Ah?? Nooo, para nada... ¿Por qué me preguntas eso? - Sí, ¿Por qué me preguntas eso?? - Como siempre se bromean. - Es un juego ps... - Aparte que me dijeron lo del otro día... - De eso no pienso hablar. xD - Ahh... no, eso fue... borrachera y un juego. Jamás volverá a pasar. Y cuando digo Jamás es jamás!. - Jaja, Caramba,no te ofendas. - Nunca está de más aclarar. - Entonces no te gusta... - Nop... - ¿Quién te gusta? - Game on! - No sé... - ¿No sé? ¿Quieres que te traiga una margarita para que la deshojes? - Jajaja, noo... Me miró. Nos miramos... Nos acercamos, nos besamos. Sabor a Cartavio Black con lápiz de labio... medio extraña la combinación, pero se entiende. Estuvimos en eso un buen rato. Nos recostamos en la cama y no nos preocupamos por nada. Un rato después ella se levantó, abrió la puerta y salió del cuarto. Fue tan rápido que no pude reaccionar. Y justo cuando lo hice, regresó con sus cosas. Cerró la puerta, pero ésta vez con llave. Se quitó el saco y se hechó conmigo. - Y los demás? - Le dije. - No creo que nos molesten. Era un poco extraño. Cada vez que me besaba había pasión pero sentía algo más. No era ternura, era como... confianza. Como si lo hubiésemos hecho antes. Y a medida que pasaban los minutos, más cómodos nos sentíamos. No pensamos, simplemente seguimos. Sin deternernos, hasta donde nos llevara el momento. No era sexo como con cualquier persona. Habíamos llegado a otro nivel y yo, la verdad, no entendía porqué. Solo sabía que era ella la que estaba llevando la situación. Obviamente, al terminar, cayeron los pies sobre la tierra. La casa de mi amiga, el cuarto de mi amiga, la cama de mi amiga... y mi otra amiga. Cuando estaba por levantarme (cagón!) ella cogió mi mano y me jaló para que me recostara. Puso su brazo debajo de mi cabeza e hizo que me apoye. Después estiró su otro brazo, cubriéndome y me abrazó muy fuerte. Dijo algo que no pude entender, por la música, por el trago y hasta por el momento... solo recuerdo que besó mi frente antes de levantarse. Cuando regresamos a la sala, la gente seguía en su mundo. Era las... 11 de la noche! (Habíamos comenzado como a las 5) y al día siguiente teníamos clases, asi que cada quien a su casa. Ella se fue en el taxi que llegó antes que el mio y se despidió como si nada hubiese pasado. Al llegar a mi casa estaba, obviamente, algo contento... pero seguía extrañado. Al día siguiente, a eso de las 10 de la mañana me llamaron por teléfono. El padre de Adriana, la chica con la que había estado la noche anterior, había fallecido. El señor tenía Cancer y al parecer había perdido una batalla bastante larga. Cintia me llamaba para avisarme que el entierro era a las 11:30 y que sería bueno que vayamos. Estaba sorprendido, si, pero me sentía con una extraña obligación de ir. No podía hacer más que pensar en cómo puede ser la vida de injusta. Cuando llegué estaban ya saliendo de la misa en el cementerio. Se prestaban para cargarlo hasta el nicho designado. Un largo recorrido, ahora que lo pienso. Durante todo el trayecto la estuve buscando. No era su amigo, y lo de anoche era un punto aparte, pero quería verla. No soy bueno para decir NADA en esas situaciones, y nunca lo seré, pero quería hacer algo. Aunque sea abrazarla. Pero al mismo tiempo estaba algo resignado. Nada o muy poco se puede hacer en esas situaciones para aliviar el dolor. Al acercarse el cortejo al nicho, la vi parada junto a las sillas. Tenía unos lentes oscuros enormes pero se veía tranquila. Su hermano estaba sentado y no parecía poder contenerse. Su madre, a su costado, hacía lo que podía por mantenerlo tranquilo. Le dieron un buen homenaje a su padre. Hermanos, su esposa, sus hijos... Es inevitable no emocionarse en una situación así. Obligatorio llevar pañuelo almenos. Pese a todo, de rato en rato me distraía para verla. Ella seguía parada, tranquila. Una vez terminado todo, los que atendieron pasaron a darle el pésame a la familia. Era un montón de gente y yo no quería que me aplasten, así que esperé al final. Saludé uno a uno diciendo "mi más sentido pésame" como intentando ayudarlos, pero sabía que no haría nada. Cuando llegué a ella, estaba al final, la abracé. Quise hacerlo fuerte pero no sabía cuanto. Ella apoyó su cabeza en mi hombro y puso sus brazos al rededor mío, apretándome con una fuerza que no pensé podía tener alguien de su tamaño. Me dejó de abrazar pero no alejó su cabeza de mi hombro. Yo respondí con mi mano en su espalda, pero no tenía idea de qué decir. Ella no hizo nada más que sujetar mi mano. Cruzó sus dedos con los míos y los apretó muy, muy fuerte. Sentí como si me mandara un mensaje... Y entonces me dijo..."Gracias por darme fuerza cuando más lo necesitaba. Gracias. Nunca te voy a olvidar". Sus palabras, obviamente, me dejaron frío. Me quedé un rato viéndola caminar con su familia. La gente del cementerio desarmaba el toldo e iba retirando las sillas y yo no podía dejar de pensar en sus palabras. En ningún momento me di cuenta de lo que sentía. Hasta llegué a desear su fuerza de voluntad. Ella necesitaba a alguien, y yo, sin saberlo, le había dado cariño. Tal vez una respuesta a muchas preguntas. Me hizo pensar en la incapacidad de las personas de acercanos a aquellos a quienes queremos, a veces por miedo a que nos juzguen o a que no nos entiendan. A veces todo lo que necesitamos es un abrazo, una muestra de amor. No palabras... Un simple gesto puede darnos las fuerzas para seguir. Originalmente Publicado en mi otro Blog: Uno es Ninguno 28 novembre Good bye to you [Parte 2]![]() Previusly on Truth Takes Time!: Lean la entrada anterior si quieren entender!!! Xio tenía una amiga, Claudia, que vivía cerca de su casa. Era una ex compañera suya de aquellos pocos meses que estuvo en el colegio. Pero se habían conocido antes. Las pocas veces que podíamos salir, lo hacíamos con ella, íbamos a casa de su tía, o un rato por el centro. Un día que estábamos en casa de los tíos de Xio, vi que ella y Claudia se apartaban del grupo para hablar un rato. Yo estaba distraído jugando Playstation con Jesús (su primo) así que no le presté mucha atención. Cuando vi que se separaron, y que ya nos íbamos a ir, me acerqué a Claudia para preguntarle. Se veía rara, ida de si misma... - ¿Qué pasó? – pregunté todo desesperado... Que reconfortante la respuesta. Cuando llegamos a su casa, estuvimos solos un rato en la sala viendo tele, abrazados como era nuestra costumbre. De repente se levantó y apagó la tele. Prendió el equipo y puso “Too Much” de las Spice Girls (si han escuchado la canción, sabrán que es recontra feeling, con un aire a R&B que me gusta). Se acercó a mi.- ¿Ah? Nada. - ¿Cómo que nada? Hace tiempo que Xio está rara y no sé por qué.. - Mmm.. ¿Por qué no le preguntas? - No sé... no me va a querer decir. - Te lo va a decir eventualmente. Ten paciencia. - ¿Quieres bailar? - me dijo - Por supuesto, señorita... Y eso hicimos. Repetir la canción varias veces y seguir abrazados bailando. Era algo que ella hacía cuando me sentía mal. Estar en una situación así es como un limbo... solo cierras los ojos y te dejas llevar. Abrazar a esa persona, te hace sentir protector y protegido. Quizá nada en ésta vida pueda superar una experiencia tan simple, inocente y hermosa. - Deberíamos estar asi para siempre... – lo dijo rompiendo la quietud del momento - ¿Ya te quieres casar? - Jajaja, tarado. - ¿Tons? - No sé... quiero abrazarte siempre, me molesta no verte en las tardes. - Es que si no voy al colegio me jalan. - No seas zonzo! - Jaja, es la verdad. - Te quiero mucho... - Yo también te quiero mucho... - No quiero volverte a besar.. – me dijo - ¿Por qué? – pregunté algo extrañado - Cada vez que lo hago me enamoro más.. y no puedo quererte tanto... No respondí. Solo la abracé más fuerte... Su actitud me pareció extraña... estaba más cariñosa de lo normal... - ¿Xio, puedo preguntarte algo? - Claro, qué pasa? - ¿Qué tienes? Te veo mal hace días. - ¿Mal? No nada, no tengo nada. Sino que estoy cansada por los antibióticos. - Ah... mentira. - ¿Ah? - Claudia me dijo que tenías algo y me contarías “eventualmente”. - ¿Qué? - Eso me dijo hace rato. - Te estaba hueveando, no tengo nada. - No puedes confiar en mi? - Ahora me vas a salir con eso? - Pero qué quieres que te diga?! Me preocupa pues. - Pero si no pasa... - No, no, no pues. Sí pasa y es bastante obvio. - No tengo nada! – como que se enojó - ¿No puedes decirme? - No... - ¿Tan difícil te es decírmelo? Yo confío en ti, te cuento todo. No puedes ser así. - ¿Así cómo? - No sé pues, si me preocupo es porque te quiero. - No es tan simple. - Solamente tienes que decírmelo. - ¿Por qué no confías tú en mi y esperas? - Por que llevas así más de una semana y me vas a volver loco fingiendo que estás tranquila. Lo peor es que veo tus ojos cada vez que estoy contigo, y es obvio que hay algo que te molesta, que me escondes. - Ay, Charly.. - ¿Tan difícil te es confiar en mi? - Que no es eso! - ¿¿Entonces qué es?? - Nunca debí decirte que te quiero... - ¿Ah? No entiendo. - No importa. Sabes qué, quiero dormir, me siento mal. - Xio! Pero, no entiendo pues, explícame.. - Nada Charly. - En serio no puedes confiar en mi... - Charly, deja de decir eso! - ¿Y qué demonios quieres que te diga? No entiendo nada! - Confía en mi... - La confianza es un camino de 2 vías – se lo dije enojado. - Simplemente no puedo decírtelo, no me jodas. - Vete a la mierda entonces! Agarré mi casaca, y me fui. Esa noche no pude dormir y al día siguiente en el cole andaba tan enojado, que me alejaba de todos mis patas. Sí, ya sé que exageré la nota, pero creo que uno a esa edad no entiende muchas cosas. Nueve días pasaron. Uno a uno, a paso de tortuga. Mi orgullo me impidió llamar, y mi carácter se puso en mi contra. No la fui a buscar ni nada, tampoco el messenger era lo masivo que es ahora. Ella tampoco me llamó y, no la culpo, fui yo el que exageró. En aquel noveno día, algo me iluminó. No sé qué fue, simplemente me harté de ser tan estúpido y decidí bajar. Quizá fue la suerte, o el destino, pero camino a su casa me encontré con Claudia me miró con expresión de sorpresa y me dió una bolsita cerrada. Me dijo que no la abra y que corra a la casa de Xio. No tenía idea de qué hacer, o por qué, así que corrí. Yo no corro, pero en ese tiempo tenía más velocidad, así que hice lo más que pude. Cuando llegué había una camioneta fuera. La mamá de Xio estaba parada a su costado y me vió llegar exaltado, así que se acercó a saludarme. Yo estaba totalmente sorprendido dado que yo hacía a los papás de Xio en Lima... Me dijo que espere un ratito y se subió a la camioneta. No sabía que hacer, estaba a punto de entrar a la casa cuando salió Xio con su abuelita. Me vió totalmente sorprendida y se acercó a mi. - Xio, perdóname, fui muy estúpido, estaba enojado... - Perdóname tú a mi. - ¿Qué pasa? - Te amo. Me dijo eso y me besó. Lo hizo con mucha ternura, como no lo había hecho antes. Yo estaba demasiado anonadado como para reaccionar. - Xio, perdóname en serio. - Te amo – me lo dijo muy en serio... - Yo también a ti.. - Lo abres cuando me vaya. – me dijo apuntando al paquetito que me dio Claudia. - ¿Qué es? - Ya verás. Te veo luego. Se despidió con beso en la frente. No entendí qué ocurría sino hasta que ella y su abuelita se subieron a la camioneta, dejando a una chica que no conocía en la casa. Cuando comenzaron a venir ideas a mi cabeza me quedé estático en ese lugar, viendo al carro irse y pensando lo peor. Me senté sin hacer nada por un buen rato. Entonces recordé el paquetito. Estaba envuelto en una bolsa pegado con cinta adhesiva. Lo abrí y encontré un papel doblado en 4 con algo metálico dentro. Era el dije de un surfista que el papá de Xio le regaló un par de meses atrás que vino de visita. El papel en el que estaba envuelto era una carta... Ch: “Nos veremos en el cielo”Me alegra haber alcanzado a despedirme de ti. Si una cosa me dolía de irme de ésta ciudad era tener que decirte adiós, porque eres lo que me ayuda a mantenerme de pie cuando las cosas van mal. Pude abrazarte y bailar contigo y decirte que te quiero. Eso era todo lo que quería. Pero tenía miedo de enamorarme y tener que irme. Al final pasó así, pero no me arrepiento. Me voy a España. Mis papás quieren que estudie allá, dicen que tengo más futuro. Yo sabía de esa idea desde hace unos meses, y tenía miedo a decírtelo. Especialmente después del beso. Perdóname Te amo. Es tonto a nuestra edad pero así es. Te amo. Lo único que lamento es no habértelo dicho de frente. Olvídate de esa pelea estúpida, fue en parte mi culpa. Pero me alegra haberte conocido y jamás te olvidaré ¿Recuerdas los caminos cruzados en el cielo? Pues sabes que nos encontraremos algún día. Donde quiera que estés... Xio. Después de leerla, caminé hasta mi casa lento y sin fuerzas. En el camino me encontré con un amigo, lo vi, y casi me pongo a llorar frente a él. Tuve que evitar mirarlo para no hacerlo, y apuré el paso después de despedirme. Cuando llegué, me tumbé en mi cama mirando al techo y no pensé en nada hasta la noche. La tristeza me llevó a dormir. A la media noche me desperté. Mis ojos estaban rojos y me dolían. Hice lo que de alguna forma me ayudaba a calmarme: subí al techo a ver el cielo. Me ayudó la noche, estrellada y despejada como pocas y me puse a pensar en lo último que me mencionó Xio... sin importar a dónde nos lleve la vida, nos volveríamos a encontrar. Good bye to you [Parte 1]
Previusly On Truth Takes Time!!: Les recomiendo que lean ésta entrada para que no se pierdan en el texto.
-------------- ¿Por qué me siento así? Durante 5 días desde aquel beso, no había momento que no me hiciera esa pregunta. Ocasionalmente me distraía, pero momento en el que me daba algo de tiempo para pensar, volvían las dudas a mi cabeza.
¿Por qué me siento así?
No fue sino hasta que un día, camino al colegio, me di cuenta de lo que ocurría: estaba enamorado. Sabía que me gustaba, pero esa sensación de vacío cuando no la veía, y de dolor de estómago cuando estaba con ella era por esa simple razón. ¡¿¿Estoy enamorado??! Recuerdo que di media vuelta y caminé de regreso a mi casa, solo para darme cuenta que tenía que ir al colegio. Y fue en ese momento que todo comenzó.
Xio había pasado casi un mes en cama. Debido a su enfermedad (prácticamente no salía de una cuando llegaba otra), su mamá la retiró del colegio y le puso profesor particular, tal y como había estado estudiando dos años antes, recién llegada a la ciudad. Traté de ir a verla lo más que pude durante las mañanas y a veces de noche, aunque no podíamos salir a montar bicicleta, jugábamos con mi SNES o seguíamos jugando casinos.
Todo me molestaba desde que me di cuenta de “eso”. Era difícil concentrarme, salir, webear... no tenía ganas de hacer nada. Mis amigos seguían relegados, y yo me dedicaba a grabar canciones en cassettes para escucharlas cuando fuera a su casa. No puedo negar que me preocupaba su salud, y eso también me distraía.
Pero un día que se puso mejor salimos a su patio y estuvimos ahí escuchando música.
La canción terminó y comenzó otra de la misma “tipa”...
Valga la pena mencionar que nunca volví a ver esos videos.
Jamás fui bueno enfrentando ese tipo de situaciones, ni lo soy ahora. Pero Xio tenía una manera de sacarme las cosas y hacerme hablar como nadie. La confianza que teníamos era descomunal...
Volteé y la miré
Comenzó a sonar “Tú” de Shakira
Para que se hagan una idea: estábamos sentados frente a frente. La mesa donde estaba la radio con los cassettes nos dividía.
Olvídense de años de amistad (o de chibolada), de que nuestros papás se conocían, de que nuestra amistad era importante y de que yo abandonaba a mis amigos para irla a ver. Olvídeme de todo eso porque acababa de darle el tiro de gracia a la amistad. Ese es el punto de no retorno, o te dice sí, o te dice no. Hay 2 caminos, el de la felicidad y el de la oscuridad total... Pero si algo era seguro era de que la amistad, como tal, acababa de ser asesinada por mi confesión.
Mientras le dije eso, no la miré ni una vez, porque tenía ganas de irme a llorar. No fui a hacer eso al baño, aunque ganas no me faltaron. Me lavé la cara y regresé. La encontré revisando los cassettes que llevé, a lado del sitio en el que yo estaba. Me senté.
Me miró y, en lo que parecieron 5 horas, se acercó y me dio un beso. A diferencia del anterior, éste fue más prolongado, con toda la inexperiencia que los 14 años te proveen...
Y eso hice. Nos quedamos abrazados en ese sillón como una hora sin decir una sola palabra. Cuando llegó su abuelita, acompañé a Xio a su cuarto para que se acostara.
Le di un beso que, me parece, su abuelita vio. Por alguna extraña razón, pese a todo lo que nos habíamos dicho, Xio tenía un aire de tristeza que no logré comprender.
Yo tampoco estaba tan feliz, no sé porqué... todo me era tan extraño e increíble que no podía sentir nada. Esa noche fui a comprar una revista y acompañé a un amigo a un lugar que se puso de moda en aquellos años, el “Fun World”. Lo recuerdo porque ese día fue clave, donde conocería a la gente que después pasarían a joderme como pocos (osea, mis amigos).
So, los días pasaron bien tranquilos. Al día siguiente que la fui a ver, Xio estaba mucho mas tranquila, ya se le notaba feliz. Veíamos tele, alguna película o escuchábamos música, pero siempre lo hacíamos abrazados. Ella ya estaba considerablemente mejor con respecto a su enfermedad, solo que tenía que estar en cama y no esforzarse. Tenía clases con su tutor todos los días en las tardes, asi que yo iba en las mañanas, y todo chévere... ¿Éramos enamorados? Jaja, graciosa pregunta si consideramos que no habíamos hablado de eso. Nada de “quieres estar conmigo?” ni cosa por el estilo... soy quedado ps! O bueno, era... :P
Si bien andábamos felices comiendo perdices, había algo raro en ella. Y yo me daba cuenta pero no dije nada. Ella, que siempre fue la que andaba más contenta de los 2, pasó a estar bastante deprimida un día... y ese día me decidí a preguntarle qué tenía...
(Continuará...)
23 luglio Sex, mIRC and the City 03: Crimen y CastigoPreviously on Truth Takes Time: Lean las 2 entradas anteriores!!! Aja. Había aceptado lo que creen que acepté. En la oportunidad q anteriormente les comenté, las cosas no habían sido tan directas. Fueron insinuaciones y suposiciones de ambos, pero ahora fue totalmente directo. Yo era chibolo. Y es muy cierto: todo adolescente varón piensa en sexo. Por más que sea el mormón más mormón de todos los mormones, si es adolescente, piensa en sexo y quiere sexo. La diferencia radica en lo que tú decides hacer y cómo te sientes con eso. Ahora puedo considerarme mucho más liberal que en aquellos tiempos, tengo más experiencia y me siento algo más responsable de mis actos. Por eso puedo convivir con las decisiones que tomo, a pesar de que me arrepienta de algunas. En aquellos tiempos no pensaba así. Y mucho de lo que eventualmente terminé haciendo, me hizo sentir muy mal. Pero bueno, eso vendrá más adelante. Y ahí estaba yo. Parado en la esquina con algo de frío. No pasó ni un minuto cuando una chica, un poco mas baja que yo, se apareció. Parecía tener bonito cuerpo. Aunque la luz era demasiado débil. En esas situaciones, como ya después aprendería, es bueno que uno tome la iniciativa. Algunas chicas resultan tímidas y muchas veces, a pesar de q te reconocen, no se acercan porque piensan de que se pueden equivocar de persona. Pero ella no fue así, sino que de frente me reconoció y me mandó un saludote con voz fuerte, pero casi chillona. - Charly?! - Sandra? - Ajá! Wow, eres alto!
No, no soy taan alto. Pero acá hay mucho chato, y ella no era exactamente alta. De cerca pude ver su rostro mucho mejor, y tenia la tez blanca y el cabello oscuro, largo y ondulado. No era una top model, pero era bonita. - Vamos bajando? – Dije rápido. - Claro.
Entiéndase: No sabía qué hacer. Me moría de miedo, y eso me hizo mucho más difícil armar la conversación. Me terminó contando que estudiaba turismo en la Universidad Privada de la ciudad, y que era muy posible de que terminara yéndose a por un crucero en 6 meses. ¿Lo más curioso? Ella era de Ilo y alquilaba un cuarto a 2 calles de mi casa. En la misma urbanización. El recorrido hasta el objetivo fue... tranquilo. A medida que caminábamos crecía la confianza y me contó sobre sus anteriores enamorados, que ésta no era necesariamente la primera vez que se encontraba con alguien del mIRC, aunque sí era la primera vez que había sido tan directa como para proponer lo que propuso. ¿Le creí? Digamos que sí. Ahora ni loco le creería... pero esos eran otros años. Apenas llegamos a mi casa, me dispuse a ver quién estaba. Eran alrededor de las 9:30pm, y si bien todos en la casa estaba despiertos, ya estaban acostados y listos para dormir. Entonces avisé que estaría abajo “con unos amigos”. La pregunta ya no era “si lo haríamos”... creo que la duda nunca se fue. La cosa era dónde.. en mi cuarto no podía ser... demasiado riesgo, así que nos quedamos en la sala. Inexperto como era, y nerviosos como estábamos, pasamos muchísimo rato más hablando de cualquier cosa menos de lo importante. A ese punto ya no me importaba. Fue entonces que comenzamos a hablar de besos. Mi ex siempre decía q yo besaba bien, y como yo se lo comenté, me dijo “a ver?” y se lanzó sobre mi. La guerra comenzó en ese momento. No pretendo entrar en detalles porque ésta no es una entrada porno. Anyway, no fue algo tremendamente espectacular, Fue.. bueno, diría yo. Cumplimos el trámite, y nos despedimos. Quedamos en vernos otro día, y que ella iría a mi casa si podía al día siguiente en la mañana, dado que estaba solo a esa hora. Jamás fue. Y no la volví a ver. Habiéndose acabado el asunto, lo que hice fue, obviamente, dormir. Me sentía normal, relajado (obvia sensación después del sexo), pero algo me molestaba. Había faltado algo. No hubo nada de personalidad en el momento, nada valioso para atesorar. Fue solo sexo. Y me sentí mal. Yo busqué cariño, busqué un momento.. como los que tuve con Ale. Y eventualmente los seguí buscando, y seguí encontrando un vació... cada vez más grande y más oscuro. Todo era muy material, poco personal. Si bien con el tiempo podría decirse que “maduré” y tomé las cosas como eran, una relación conciente entre 2 personas, yo siempre añoraba aquello que perdí. Parte de mi crecimiento como persona, parte de mi juventud. Lo recuerdo con algo de cariño, y con la idea de que sin esto no sería lo que ahora soy. Sex, mIRC and The City 02: The ParaphrasingPreviously on Truth Takes Time: Busquen la entrada anterior a esta para entender!!! Si no, No entienden nada!!
La conversación iba normal. Presentaciones respectivas, qué hacíamos, dónde vivíamos, y así. Ella tenía 22 años y estudiaba en la UPT, si mal no recuerdo. Yo tenía 16, presto a salir del colegio, aunque todavía faltaba medio año. Esto fue antes del terremoto de aquel año, por cierto.
- Y dónde vives, muchachito? - Rosa Ara. A lado de mi colegio, jejeje. - Jajaja, nunca llegarás tarde entonces. - A veces si. - ¿Por qué? Vives aladito! - Costumbre. Me demoro en almorzar o estuve con mis amigos ahí hasta poco tiempo antes de las clases y no me dieron mucho tiempo para cambiarme. - Con tus amigos? Haciendo? - Trabajos. Aunque más webeamos que otra cosa. - Jajaja, chicos pues. Son niños. - Tú eres tía. - Jaja, pero digo, a esa edad hacen esas cosas. - Ah, si. - Qué hacen? Jugar super? Ver fútbol? - No, fútbol no. No se, a veces jugamos a pelear. O vemos tele. - Porno? (Pendeja!) - Porno? Nooooo – Si, me dio roche. - Jajaja, si si, santitos serán no? Todos los chibolos ven porno. - Jajajajaa. – risas para no responder - Yo también veía porno, no tengas roche. - Asi?! Pero tú eres flaca. - Jaja, igual es... solo q no somos viciosas como los patas. - Ahhh... - ... - Responde pues! - Osea, si... a veces, pero no mucho. - Bastante. - Jajaja. Ya. Pero es normal!!! - Ya sé que es normal. Eso te dije yo. - Jejeje. - Igual los chibolos miran porque son vírgenes. Aguantados. Cuando entres a la u cambiarás. - Jajajaja.
Ya se dieron cuenta por donde iba no? Toda una pendeja. ¿O habrá sido mi imaginación? Lo cierto es que me habló de eso, y a mi me daba roche. Sea lo que sea, eventualmente se pone peor.
- ¿O no cambiarás? Eres bastante comunicativo ah... - No, bueno, sorry. Sino que es medio raro. - Raro que? Hablar de sexo? Oe bien monse eres no? Bien que con tus amigos hablan de flacas y se las quieren tirar. - Jajajaj, algunos, no todos. Y yo estoy en el segundo grupo - Monse o baboso? Todavía no te leo. - Pero qué quieres q haga! Así soy. Lo que no soy es virgen. - Así? Tú? Asi de monse? - Jajaja, NO soy monse! - No parece... Y con quien? No me digas que tu profesora. - Plop. NO. Con una ex enamorada. - Asi? Y porqué Ex? - Se fue a otro lugar. - Lejos? - Sip. - Oh, pobechito. La extrañas? - ... sip, mucho. - Y como fue? - Que cosa? - La vez q lo hicieron. - Dirás, veces. - A chucha, jaja, ahora sale la pendejada. - Jaja, pero no era asi pues, nos queríamos. - Queríamos? Ya no? - Ah, bueno, al menos por mi lado la quiero igual. - “Al menos por tu lado”. Más monse todavía! - Y ahora por qué?! - Seguro que eres el típico chibolo que se aleja porque piensa que la flaca no lo quiere. Baboso. - Pero. Jaja. No sé ps. Está lejos igual, no puedo hacer nada. - Dónde está? - En españa. - Aaaalaaaa... eso si es mala suerte. - Ajá. - Y qué, con ella cachabas? - Jajajaja. Pues, éramos enamorados. - Pero bien chibolos. - Si pero igual. Era algo q no planeamos, pero pasó y fue muy bonito mientras duró... - Así? Que lindo eso. - Pues si. - Y hace cuanto q no lo haces? - Por qué preguntas esas cosas??????!! - No puedo?! Me parece interesante q seas tan monse. - Jajaja. Pendeja. - Oe que! Chibolo mal hablado! - Es verdad ps! Y no lo hago desde q se fue, hace 2 meses. - Harto tiempo. Si eran tan chibolos seguro andaban como conejos. - Jajaja. En casa vacía casi todos los días. Mejor no comento. - Pendeeeejo te crees. - Yo solo digo la verdad! - Y nunca lo has hecho con alguien más? - No, nunca. Con mi ex no más. Tampoco he tenido oportunidades. - Así? Y uno mira en las noticias tanto chibolo pendejo y chibola embarazada. - Jajaja, bueno, no conozco casos. - Y te gustaba? - Que cosa? - Que crees.. - Plop. Tú qué crees?! - Pero dime pues. - Obvio que si. Primero era medio raro, pero después le agarramos el ritmo. - Entonces eres todo un experto. - Jajaja. ;) - Chibolo pendejo. - Jajaja. Bueno... - Te vas? - Tenía que bajar unas cosas y ya las tengo. - Ah. Dónde estás? - En Tacna Net. - Así? Yo en Data Sur, más arribita. - A que bien... - Te has encontrado con alguien antes? Asi un encuentro con alguna chica. - Ah... una vez. - Asi??!! Y que hicieron? - NADA. HABLAR PUES! - Jajaja, oe bien malpensado eres no? - Tú me das razones! - Bueno... no quieres que conversemos en vivo y en directo? - No sé... - No sabes? - Tengo clases mañana. - Pero un rato pues, nos vemos en la esquina de carsa y de ahí ya vemos. - ¿De ahí ya vemos? - Claro. Si pasa algo más... - ¿¿?? - Osea, conversar en un lugar más privado. - No te referias a eso. - No quieres? - Que cosa? - Sexo. - Ahh... jajaja. No sé. - Puedo enseñarte muchas cosas, puedo ser tú maestra! - Bueno... podemos ir a hablar... - Ya, vente ps. - Como me reconoces? - Ya me dijiste cómo eres. Nos vemos en 3 minutos. Sal corriendo! Sex, mIRC and The City 01: PreludeLos Eventos en éstos escritos son una obra de ficción. Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia. Jijijijijijiji xD. No era un buen tiempo para mi. Sinceramente, me gustó el 2001 por muchas cosas, pero todo ese año (y parte del año anterior) anduve con una sensación de malestar. Como si me faltara algo. Y en efecto, me faltaba alguien, pero no había mucho que pudiera hacer con eso. Simplemente me sentía mal en general. En el colegio, me alejaba de mis amigos porque no quería escucharlos hablar. Quería estar solo y triste. Es raro porque si uno "analiza" un poco la situación, diría que yo esperaba q vinieran a preguntarme qué me pasaba, pero en serio que era lo último que quería. Tonto yo, porque precisamente eso provocaba. Me deprimía en las noches, andaba muy pensativo. No quería salir. Feos tiempos.
Eventualmente aprendí que fingir es a veces más simple y más fácil.
Me parece que era junio de ese año. Iba a Internet de manera regular, un buen par de horas al día. Como no me gustaba salir en la mañana, debido a que las clases en el colegio eran en la tarde, casi siempre me conectaba a partir de las 7pm. Nunca fui de los que chateaban. Yo iba a bajar información, imágenes, cosas para leer. El messenger ya era parte del ciber-mundo, y yo tenía mi cuenta desde hacía un par de años atrás, pero no había llegado al nivel de masificación actual, y por ende todavía no era EL medio para comunicarse. Unos cuantos de mis amigos tenían cuenta, pero yo ni los tenía agregados. Cuando iba siempre veía a personas fascinadas usando el mIRC. En efecto, la primera vez que use el chat fue a través de ese programita, pero nunca le encontré el gusto como tantos otros. Yo iba 2 horas a Internet y fácilmente salía ya casi aburrido al final, pero éstos chateadores salían 5 horas después, y querían más.
Un día me decidí a ver qué podía tener de chévere el programita como para que se envicien tanto. Sin darme cuenta, había iniciado algo que marcaría mi vida por los años que vendrían...
Fiel a mis criterios, no entré a canales de Perú, sino a los de USA y Canadá. Y, obviamente, me aburrí. Si logré encontrar un par de personas muy interesantes con quienes hablar, y a ambas las recuerdo bien... el problema es chatear con ellos de nuevo. Nos citamos otros días, pero nunca los vi. Un chico era de Inglaterra, y la otra era una chica de Rumania. Ni más de ellos, no usaban messenger, y eso como que le quitó toda la gracia al asunto. No sabía qué demonios le veían a una cosa tan fallada.
Como todo buen peruano, pensaba que Perú, ni mucho menos Tacna, tenían un canal en el mIRC. No sabía en ese tiempo que crear un canal era tan fácil como poner el nombre, peeero así era en esos tiempos. Me aventé, no sé por que, a escribir “Tacna”. Y apareció un canal, que si bien tenía la mitad de usuarios que el de USA; igual era una impresionante cantidad de personas. Considerando que en el 2001 el auge de las cabinas estaba ya cerca de su pico máximo, todavía era insuficiente la oferta como para cubrir toda la demanda en horas punta. Salías a buscar una cabina a las 7pm y te tocaba esperar media hora ó 40 minutos para comenzar a usarla. So, con toda Tacna conectada, era lógico.
Anyway. Ponía mi mensaje en el canal (“Quien quiere hablar?” – mas monce... ) pero no pasaba nada. Y lo típico, le hablas a una flaca y nunca te hacen caso. Blah. Seguí poniendo cosas en el canal (“quiero hablar con alguien!!!”), y seguía sin obtener resultados. Hasta que, sin darme cuenta, coloqué las palabras mágicas:
- “Chico desesperado de 16 años busca hablar con alguien de una vez!!!”
Fue más por webeo que otra cosa, dado que ya me había aburrido y no quería saber más nada de ese programete horroroso. Y de pronto, comenzaron a aparecer mensajes por docena. Extraño fue para mi encontrar tantos mensajes de hombres, mayores que yo (aunque ni tanto), todos interesados en conversar. Tiempo después me daría cuenta del porqué y de la enferma realidad del mIRC, jajaja, pero en ese momento buscaba chatear y en mi (relativa) inocencia, no me daba cuenta.
Pero bueno. Ni hablé mucho con ellos, ni hablé con muchos de ellos, así que no viene al caso. Las chicas, por otro lado, se notaban interesadas en saber, especialmente, qué hacía yo en el mIRC. Creo que hasta cierto punto en ese momento yo ya hablaba de cosas algo serias y me gustaba discutir y comentar, hacer bromas... fue por eso que con varias me llevé bastante bien, las agregué al messenger y toda la cosa. Como era la costumbre, con una quedé en verme. Es más, por la conversa, quedamos en hacer más cosas. Pero yo era algo mucho muy tímido, y como que ella la dirigió... Si, fue una pendeja total. La cosa es que cuando nos encontramos, conversamos... pero no llegamos a nada. Si, quedamos en tener sexo. Y yo me moría de miedo. Ella era mayor que yo, No sé si cuando me vio no le habré gustado, en ese tiempo estaba mas flaco q ahora pero igual era gordito. La cosa es q quedamos en algo, algo q yo jamás pensé hacer, y lleno de miedo fui a la Plaza Zela a encontrarme con ella. Y no pasó nada.
Y regresé otros días... ya conociendo lo que había... aunque no lo quería buscar, pues a veces lo hacía. No pensaba en sexo, pero si me llamaba la atención conocer gente. Fue con una... fue con una... que todo comenzó. Quizá nunca sepan que es ese “todo”, más porque no pienso revelarlo que otra cosa, pero una buena idea sí se harán. 27 marzo No, en serio...Era como la quinta vez que decía que no y mis amigos seguían sin irse. - No quieres salir porque sabes que no me ganas en Twisted Metal. - Paulo era más jodido q ahora. - Cállate oe. Nah, en serio. No tengo muchas ganas, mejor mañana. - Me era más fácil mentir. Se había vuelto típico en mi: me buscaban y los choteaba. Razón tenía, pero igual, tan grato no se sentía. Pasados los 5 minutos, seguía con mi rutina. Ir a mi cuarto, buscar mis cassettes de Salserín/Backstreet Boys/N Sync y uno mezclado con DLG, bañarme, cambiarme y salir. Los fines de semana en la tarde solia ir mas cambiado que de costumbre; durante la semana, como salía del cole, iba en bicicleta porque no iba a quedarme más que 15 minutos. Bueno, las veces que podía. Años después tendría más amigos por la zona a la que me dirigía, pero creo que en serio tenía algo de miedo de que alguien me vea. Después de todo, era mi costumbre chotear a mis amigos para poder salir sin que me molestan. ¿Por qué escondía tanto el asunto? Quién sabe. Y créanme cuando les digo q hice cosas más rochozas. Ah... tener q tocar el timbre. Cada vez que pienso en los celulares me acuerdo de lo fácil que hubiese sido llamarla para que salga a abrirme la puerta. Su cuarto estaba al fondo de la casa, asi que no escuchaba bien el timbre. Su abuelita lo tenía más cerca, y ella si escuchaba, pero no era exáctamente flash a la hora de moverse. Su primo nunca estaba asi que no cuenta. Anyway. Ésta vez la espera no fue tan larga. Tuve suerte de que Xio estuviera en su jardín jugando con el pequeño Aldo (perro más chusco no habia. Negro y lacio como nada.). - Hola Tarugo! - Jaaa... celosa. - Xio Jamás pudo cantar, por eso la molestaba con eso. Io canto algo... tampoco soy algo excepcional. - ¿No me dijiste a las 3? - Eran las 5 en punto. - Mi mamá quería que la ayude a buscar unos trabajos. - Mentiroso Soy! - A pucha. Espérame un toq q bajo la radio. Nunca había pensado mucho en las chicas. Osea, no en la manera que yo veía que otros lo hacían. Esos pensamientos q eran puro sexo, y agarre, y chicas... naah... Tampoco era el caso que yo tuviera muchas amigas. Xio era una chica a la que conocía de años, y no precísamente me caía bien antes. Sus papás eran amigos de los míos, y su primo era conocido mío desde jardín. Conocerla fue totalmente casual, y si bien primero iba a jugar con él, con el paso del tiempo, el objeto de mi visita era verla. Catorce años teníamos en ese entonces. Xio era realmente, muy hermosa: tenia el cabello muy negro, pero bastante lacio. Era realmente un espectáculo verlo. Su mamá siempre se dedicó a cuidarle el cabello... Xio era la típica chica con cabello largo q se hace la trenza o se pone arma una cola, pero su mamá no se lo permitía para nada. Podía hacerse tatúajes, pero no malograrse el cabello. Y eso que su mamá era medio hippie. Ojos grandes y brillantes, negros tmb. Su piel era blanca como nada, y era alta para su edad. Podría decirse que había desarrollado prematuramente, cosa que para nadie pasaba desapercibida. Es la típica chica de la que cualquiera se enamora. Y conmigo no fue diferente. Darme cuénta fue lo extraño. No era solo cuestión de botar a mis amigos por irla a ver, era cosa de negar su existencia. Era cosa de irme a escondidas, de verla todos los días. No sabía porqué lo hacia... pero recuerdo muy bien. Caminando hacia el colegio, un día me hice la simple pregunta "¿y si estoy enamorado de ella?". Ahh... la respuesta era tan simple, pero tan chocante, q recuerdo q me di media vuelta para regresar a mi casa... después me di la vuelta porque me di cuenta que no podía faltar al colegio, pero me quedé pensando en eso todo el día. Desde ese momento, verla era muy difícil. Sentías una alegría natural, sentias el cosquilleo. Pero también tenías esa sensación de "qué espero de todo ésto?". Teníamos 14 años, no es exactamente algo en lo que piensas, era más tierno. Pero si recuerdo que sentía que la quería. Pero eso ocurrió después. Dos cosas hacíamos en casa de Xio: jugar cartas o escuchar música. Al final era el mix de los 2, pero eso no siempre me gustaba pq no me dejaba cantar las canciones de DLG. Sentados en el centro de su jardín, en unas pequeñas veredas de cemento rodeados de flores, especialmente las rosas cerca de la pared. Jugábamos "nadie sabe para quién trabaja" o "guerra", no eran exactamente los mejores juegos ever, pero nos daban una excusa para hablar. Agarramos la costumbre cuando ella estuvo enferma. Tenía algo respiratorio, no sé qué... por eso llegó a Tacna, aunque un poco después se puso peor. Se curó, no sé si de milagro, pero duró bastante tiempo su enfermedad. Irla a visitar era feo, pero había q hacerlo. Y ahí jugábamos cartas. - Eres una maldita. - Jajaja, no sabes jugar, es lo que pasa. - Mi tío me enseñó el "8 loco". - Noooooooooooo.. juguemos guerra. - Será... ¿Y tu mamá? no venía antes de agosto? - Si pues, pero ayer llamó y parece que se queda en Lima unos días más. Creo que quiere esperar a que llegue mi papà. - Tiene sentido. Pero tu abuelita debe andar aburrida. - Sii.. y no. Ahora q estamos de vacaciones no ps, pero si mi mamá no llega al otro lunes, ahi si. - Lei lo que me dijo tu mamá. Pero no aguanto ese tipo de libros. - Jajaja. Tú lees puras novelas de esas del abogado. ¿Qué saben los hombres del amor?! - Jajaja, cállate oe. Mi novela favorita es "Corazón" por si no lo sabes. - Y?! esa no es de amor! - No pero es asi toda cursilona. - Blah! Nada le gana a Love Story. - Pero es como una película toda fea. Aparte, el libro que tengo está todo viejo, ni ganas de leer me dan. - Ah, ese es tu problema, no tiene nada que ver conmigo, "hombre-q-no-cree-en-el-amor". - Claro que creo. - Nop. Típico violentón fanático del chavo del ocho. Aparte, eres muy chibolo para saber de eso. - Ah?! eres mayor que yo por 8 meses! - Las mujeres maduramos más rápido. - La palabra es "envejecen". - Gracioso. A tí te toca comenzar ésta. El Looser comenzaba. Asi eran nuestras tardes de fin de semana. No había mucho que contar a esa edad tampoco. Tenía la costumbre de jugar con la cabeza abajo. Cegatona como nadie, y terca para no usar sus lentes, los numeritos de las cartas no los veia de 30 centimetros de distancia. - Ahhhh!!!! Trampa!!! - Jajajaja. Eres un loser, ya te dije. - Es todo suerte tuya!! - Aw, no te pongas asi, sabes que te quiero mucho.... Xio solía ser muy cariñosa (cosa que hacía mi enamoramiento mas fácil O_o), pero nada me hizo sentir como lo que dijo. Fue... totalmente extraño. Una mezcla de miedo con valor increible. Ella seguía ordenando las cartas para volverme a masacrar, pero yo todo lo que hacía era mirarla. Me hacía sentir mal no poder decirle nada. Sabrá Dios de dónde saqué valor, pero le dije... - Yo... te quiero mucho. "Aw, que lindo". Ni me miró. Seguía con la cabeza baja sin siquiera mirarme. Estabamos sentados en el centro del jardín, y misma película de Matrix, todo comenzó a flotar a mi al rededor. Tengo la certeza de que era la sangre que subía hacia mi cabeza a velocidad alucinante, mientras se mezclaba una sensación de vergûenza con total tristeza, después de todo, acababa de decir algo asi y ella no me había entendido ni un cara.jo. "No... en serio...".Le tomó 100 años levantar la cara para mirarme... yo tenía los ojos rojitos, no quería llorar, pero algo se me salía. Nos quedamos mirando un rato muy corto en realidad, pero se sintió eterno. Era como decirle "te amo... pero tú no a mi." solo con la mirada. Cuando agachó la cabeza de nuevo fue q todo terminó de desmoronarse para mi. Jamás en mi vida había hecho algo asi... todo lo que quería era pararme e irme corriendo a mi casa. Fue ahí cuando me besó. No fue largo, pero tampoco corto. Fue perfecto. No era sexual, era tierno. Era decirnos "te quiero". |
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